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De cabeza de león a cabeza y cuerpo de ratón… ¿por qué?
Agosto 2007.- Ella llevaba 6 años como directora general de cuentas en DDB. Él, 11 años como socio en DDB y otros 9, previamente, como director general de cuentas en Porta. Llevaban bastante tiempo obteniendo buenos ingresos, generando buenos contactos.
Había estabilidad y seguridad… pero tenían hambre. Carmen Gloria Vásquez (42 años) y Jorge Leiva (45 años) sentían la necesidad de reinventarse, de sentirse realmente gratificados con la pega. De crear algo donde ‘los de arriba’ estuviesen de principio a fin junto al cliente.
Crearon Hambre hace 10 meses, una agencia que está compuesta sólo por ellos dos. Sin duda, una microagencia (Pablo Leiva los acompañó un corto período, para luego lanzarse con la escuela creativa Serás).
“Los clientes buscan no sólo creatividad, también te piden servicios integrales y si hay que tercerizar, se hace”, dice Carmen Gloria Vásquez. Así han llegado cuentas como Viña Ochagavía y Planella (de Watt’s), NEC, la Universidad Católica del Norte (Antofagasta), Breden Master (pan), Precisión y Adematic.
Sienten que su calidad de vida ha mejorado. Sus horarios se han ordenado. “Cuando los resultados y el retorno de un cliente que invierte $100 millones anuales son buenos y se encuentra feliz… eso no tiene precio”, dice.
Añade que con esta agencia se vuelve a los orígenes. “Con los clientes se trabaja en forma integral, atendiéndolos cara a cara. Aquí el cliente pequeño se siente escuchado y respetado, tratado por el propio dueño de la agencia, sin importar la inversión que pretendan realizar”, añade Carmen Gloria Vásquez.
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